2 dic. 2009

Tubazo de González de Alba

Hola a quienes aun vienen con alguna esperanza de encontrar algo nuevo en este blog.

En esta ocasión no leerán algo de mi autoría, pero sí de uno de los escritores y combatientes más admirados por mi, como lo es Luis González de Alba.

Como se sabe, siempre me ha gustado el estilo de escritura rijoso, provocativo y corrosivo. El texto que sigue a continuación es una clara muestra de ello; don Luis le da con el tubo al conservadurismo y de paso a una periodista relativamente famosa entre los círculos de la intelectualité progre de este país de globos y bicicletas.

Que por qué no he escrito, ya después lo comentaré. Se trata de falta de tiempo, pero también de cierta crisis o decepción, o crisis producida por la decepción de no encontrar sustancia, inteligencia o lucidez en el ambiente en el que de ordinario tengo que interactuar. Pero ya lo dije, de eso escribiré más adelante.

Por ahora reproduzco acá el tubazo de don Luis González de Alba, que advierto, puede resultar incendiario para algunos lectores.

Aquí va:


No al referéndum

Luis González de Alba

Hay normas que se asumen por mayoría y principios que son intocables, así la mayoría diga misa. Vivimos en un país de (todavía) mayoría católica que, cuando fue unanimidad, negó la libertad religiosa con un argumento inmejorable: “No podemos igualar la verdad con el error”, un monumental sofisma porque quien define verdad y error son las mismas autoridades eclesiásticas que se asumen voceras de la verdad.

A otros nos parece una “verdad” aberrante ese monstruo de ira, venganza y egolatría que es el Dios judeo-cristiano-musulmán que nos aterroriza de niños. Podríamos presentar demandas millonarias contra esas iglesias por daño psicológico. Pero hace apenas dos siglos nos quemaban en la hoguera por decir la centésima parte; ahora nomás nos miran feo. Algo hizo la Ilustración con sus ideas libertarias: puedo arrancar los moños que ponen en mi propia casa quienes adornan la calle para que pase la virgen de Zapopan, una muñeca de mazacote muy fea, y afirmar que la de Guadalupe está tan mal pintada que tiene hombros de futbolista de americano y el chiquillo que le mira los calzones no tiene hombros.

¿Todas las ideas son respetables? Falso. Son respetables las respetables, las otras no. ¿Y cómo distinguimos unas de otras? Tenemos una guía construida con inteligencia, valor, cárcel, tortura y carnes chamuscadas: los derechos humanos.

No podrán sostener los relativistas culturales que todas las culturas tienen valores igualmente respetables. No: un pueblo indio en el que no puede asumir la alcaldía una mujer por ser mujer, aunque ganara sin discusión las elecciones, no merece defensa de tal infamia.

Hemos construido en Occidente un cimiento de valores intocables, entre los que se cuenta la libertad de religión, la de tránsito, la de trabajo, el laicismo del Estado por el que la policía persigue el delito, pero no el pecado; y, el más importante, la igualdad de todos ante la ley. No son temas que admitamos poner de nuevo a votación porque los hemos vuelto derechos humanos esenciales.

Tampoco las decisiones técnicas pueden ser motivo de votaciones, plebiscito o referéndum. En Guadalajara no existe un sistema de transporte colectivo digno de ese nombre. La tasa de homicidios por microbuses resulta más alta que los muertos en Pakistán por autos-bomba. El macrobús es una propuesta de bajo precio frente al metro, pero los microbuseros gritan en contra y, claro, exigen referéndum… de la calle afectada. Fácil.

En temas básicos no es admisible ejercer la mayoría para cancelar derechos de minorías… y de mayorías tan amplias como la de las mujeres: el matrimonio de homosexuales es simplemente la aplicación del principio de igualdad ante la ley; la eutanasia asistida es el derecho a dejar de sufrir cuando se ha entrado en la fase terminal de una enfermedad. La adopción de niños por parejas homosexuales se refiere a niños abandonados. Sin duda, la mejor opción para un niño es tener padre y madre, vivos, bien avenidos, cariñosos, que lo desearon, inteligentes y hasta ricos y guapos. Pero esos hijos no son sujetos de adopción, lo son los abandonados por la condena a los métodos preventivos del embarazo, y al aborto, que nadie, jamás, ha presentado como método para el control natal, sino como la última y desesperada opción de una mujer.

Y ¿cuál es la calidad moral de los jueces religiosos que combaten nuestros derechos humanos básicos? Olvidan que son los representantes en la Tierra de un Monstruo malicioso capaz de engañifas como ésta a sus pobres criaturas:

“Mirad, Adancito y Evita, de todo cuanto hay en la mesa podéis comer, pero de estas galleticas no comeréis”. Luego va y se esconde a espiar por un hoyito. Los niños muerden una galleta y la furia del Monstruo de Vanidad es tal que no se aplaca ni cortándoles las manitas para que sufran de por vida, ni con el sacrificio de cien toros. Exige la muerte de su propio Hijo, golpeado y torturado en una cruz, para aplacar su vanagloria paterna afrentada por una desobediencia ridícula. Un padre así, ahora, tendría muy merecida prisión perpetua. ¿Escuchar a los representantes terráqueos de esa abominación delirada por un pueblo de pastores ignorantes, olvidado entre Egipto y Babilonia?

Lydia Cacho. Se debe ser no sólo frívola y exhibicionista, sino enferma de rufianería para andar viendo “limpiezas sociales” a cargo del gobierno en las muertes cobradas al narco y entre el narco. A ver quién le vuelve a creer.



Milenio Diario, 30/11/2009

2 comentarios:

Malinata dijo...

Ay mi niño, mi niño!
Siempre tan puntilloso en los temas que nos obsequias y con esta explicación tan ambigua respecto a la falta de atención que nos tienes como lectores ya de casa, pues hasta se olvidan los reclamos y las faltas de atención, pero te tengo una noticia. Ponte en contacto conmigo y te invito a la próxima reunión de nuestro grupo de irreverentes, en donde tal vez te encuentres más de lo mismo, pero a veces hay uno que otro dejo de inteligencia en estas bohemias, sobre todo de mi gran amigo Artherp, que hace el honor de acompañarnos. Escríbeme para darte más detalles natalia_olvera67@yahoo.com.mx

Por otro lado, tu texto como todos los que nos regalas tienen mucho de donde comentar, escupir, blasfemar, atacar, indignar, en fin, tiene para mucho.
Yo por falta de tiempo sólo te hago esta reflexión que ya hace tiempo me tiene rondando la cabeza y creo que vale la pena:
"Todo sería más fácil si en lugar de ennoblecer la moral, nos volvieramos más éticos. Así, hombres y mujeres por igual, seríamos mucho más felices"
Un saludo y espero tu respuesta.

yami dijo...

Excelente texto! aunque tu estilo es muy parecido al de González de Alba me gusta mas este, efectivamente es corrosivo y provocativo, pero me resulto mucho mas facil identificarme con el autor, amén de que no necesite consultar el diccionario cada tres palabras, si ya se que tu no tienes la culpa de que mi vocabulario sea tan limitado, pero al menos tampoco se quiebra ni me quiebra la cabeza inventando terminos para mostrar su ingenio. Pero no os preocupeis que aún me siguen resultando entretenidos tus escritos...

Un abrazo.