22 ago. 2010

Legalizar o no legalizar ¿esa es la cuestión? II

La violencia asociada al narcotráfico se explica en gran medida por el hecho de que no existe una autoridad que se ubique por encima de los agentes en competencia para imponer reglas mínimas y sanciones a prácticas anticompetitivas. Esa autoridad, en el caso de las actividades económicas legales, es alguna instancia reguladora como la Comisión Federal de Competencia, que se encarga de vigilar que los oferentes de bienes y servicios en los diferentes mercados interactúen en una atmosfera de relativa paridad, a fin de que sean los consumidores quienes dedican por cuál opción optar.  

Descabezados y "cocinados". Un caso de violencia patológica.


No obstante, es necesario no perder de vista que la legalización no implica que la debilidad de las instituciones encargadas de garantizar la seguridad pública, así como su falta de coordinación y la torpeza de sus operadores para ejecutar programas, políticas y estrategias preventivas, sean subsanadas automáticamente. Al respecto, la insistencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno en endosar a la delincuencia organizada los problemas de inseguridad y descomposición del tejido social es un recurso bastante burdo para ocultar o justificar su incapacidad para afrontar un problema que ha transitado desde lo meramente coyuntural, hacia una dimensión estructural; esto es, que la inseguridad y los niveles de violencia ya no se explican solamente por la necesidad de las personas de delinquir para sobrevivir, pues fenómenos como los de el “Mochaorejas” y el “Pozolero” son indicadores de que algo se descompuso profundamente en el seno de la sociedad, al punto de generar individuos cuyo nivel de saña y resentimiento son tan patológicos como paradigmáticos.

Ellos deberían de garantizar la seguridad pública.

De manera pues, que inseguridad pública y narcotráfico si bien son dos problemas íntimamente relacionados, tienen dimensiones distintas; de ahí que pensar que la legalización de los estupefacientes puede ser una solución para la inseguridad y la violencia resulta ingenuo. Para ese problema son necesarias otras estrategias de carácter social y no meramente policíaco, como obtusamente se empeñan en proponer el gobierno Federal y la gran mayoría de los gobiernos estatales.

Y como el tema da para mucho más, seguiremos analizándolo por entregas. Por el momento presento aquí algunos datos de las dimensiones económicas del narcotráfico y de la viabilidad de legalizarlo, no sin antes poner énfasis en la importancia de que en la actualidad existen las condiciones para debatir el tema. De manera que legalizar o no legalizar no es la cuestión; sino más bien si la clase política estará dispuesta a asumir ese costo y transformarlo en una ganancia para el futuro próximo.

Numeralia de la dimensión económica del narcotráfico:

-Según cifras dadas a conocer por el Departamento de Estado de Estados Unidos, las ganancias anuales del narcotráfico en México son de entre 25 mil y 40 mil millones de dólares, con la participación aproximada de 450 mil personas, de las cuales 150 mil participan directamente (distribución y comercialización) y 300 mil en forma indirecta (actividades de producción); esto sin contar a las redes de informantes (“halcones”) y menudistas (propietarios de las “tienditas”).

-Para situar en una dimensión comparativa lo que significan las ganancias económicas provenientes del narcotráfico, es preciso tener en cuenta que los ingresos por remesas son del orden los 21 mil millones de dólares; mientras que los ingresos por turismo oscilan entre los 11 mil y 12 millones de dólares.

-La producción anual promedio de mariguana en el país es de entre 16 mil y 18 mil toneladas, orientadas al mercado norteamericano; mientras que la producción de heroína es de 18 toneladas.

- De acuerdo a Guillermo Garduño Valero, investigador de la UAM, las estimaciones oficiales de las ganancias son demasiado conservadoras, pues “producir un kilo de cocaína pura en términos reales, si esto fuera legal, sería de aproximadamente unos 250 dólares, pero en Colombia donde se genera el mayor volumen, allí tendría un valor de 2,500 dólares, cuando llega a Panamá ya tiene un costó de 4,500 dólares, cuando llega a Guatemala ya tiene un valor de 11 mil, llegando a México de 16 mil, llegando a la frontera de 35 mil y llegando al mercado norteamericano al menudeo se obtiene una utilidad de 132 mil dólares”.

-Ante este panorama una pregunta obligada es: ¿dónde se convierte este dinero ilícito en “gaancias lícitas”? ¡Exacto! En el sistema financiero. La siguiente pregunta entonces es: ¿quiénes controlan el sistema financiero? Así es: los grandes corporativos como Citigroup, Barclays y Deutsche Bank que tienen capacidad para presionar a las autoridades hacendarias de los respectivos países en los que tienen operaciones. Cuando el supuesto combate al narcotráfico llegue hasta aquí, entonces tendremos razones de peso para creer que es real.  

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa pregunta que te haces con respecto al dinero ilícito de las drogas, que por cierto son tantos millones de dolares que me dá pereza escribir las cifras con tantos ceros a la derecha, es interesante. Aunado al narcotráfico viene el "lavado de dolares" (cosa que de pequeña creía que se trataba de limpiar los billetes con alguna clase de lejía especial), y que mejor que el sistema bancario para hacerlo...

Lamento muchísimo la situación que se vive en tu país por estos días, sin embargo, no considero la legalización como una opción, puesto que una economía basada en drogas es complicada de manejar... Los viciosos que quieren serlo, que se queden viciosos, ya no es una cuestión moral, ni de "amor" por la humanidad, pues el que se quiere llenar la nariz de polvo, pues... de malas!.
El punto que quiero tocar, es precisamente el económico, no el social, así que no es tan difícil soñar con el hecho de que todos esos millones que pagan los viciosos norteamericanos, y europeos por la droga colombiana y ahora mejicana, pues sería ideal por lo menos invertirla en los pobres, en escuelas, universidades, sistemas de salud pública y empleos dignos con salarios dignos...

Algo así soñaron los grandes capos del narcotráfico en Colombia en los años 80 cuando la bonanza era la mariguanita: Carlos Ledher, hoy extraditado, fué uno de los que propuso primero lo que tú ahora... Y tiene cadena perpetua.

El capo de capos Pablo Escobar, llegó al Senado, con movimientos económicos, políticos, sociales y de gran poder, no solo quería que las drogas fueran legales, sino que ayudó a tantas personas necesitadas que su muerte fué un suceso importante en la historia de Colombia... Lo amaban los pobres y lo odiaban los ricos... Robin Hood Colombiano!.

Otros como Gonzalo Rodriguez Gacha, los Hnos, Rodriguez Orejuela, y demás personajes pintorescos que aparecieron en las escenas del narcotráfico colombiano, han pensado que sería mejor despenalizar para acabar con tantas muertes...

Pero ese no es el problema. Realmente nisiquiera es el dinero el problema, pues si has tenido la oportunidad de ver el documental que hicieron de la vida del hijo de Pablo Escobar (Sebastian Marroquín ahora), hay una frase que conmueve: "La habitación llena de dolares, y no teníamos que comer"... No es un problema económico!, es político, de poder... Y ese lo manejan por debajo.

Anónimo dijo...

Esa pregunta que te haces con respecto al dinero ilícito de las drogas, que por cierto son tantos millones de dolares que me dá pereza escribir las cifras con tantos ceros a la derecha, es interesante. Aunado al narcotráfico viene el "lavado de dolares" (cosa que de pequeña creía que se trataba de limpiar los billetes con alguna clase de lejía especial), y que mejor que el sistema bancario para hacerlo...

Lamento muchísimo la situación que se vive en tu país por estos días, sin embargo, no considero la legalización como una opción, puesto que una economía basada en drogas es complicada de manejar... Los viciosos que quieren serlo, que se queden viciosos, ya no es una cuestión moral, ni de "amor" por la humanidad, pues el que se quiere llenar la nariz de polvo, pues... de malas!.
El punto que quiero tocar, es precisamente el económico, no el social, así que no es tan difícil soñar con el hecho de que todos esos millones que pagan los viciosos norteamericanos, y europeos por la droga colombiana y ahora mejicana, pues sería ideal por lo menos invertirla en los pobres, en escuelas, universidades, sistemas de salud pública y empleos dignos con salarios dignos...

Algo así soñaron los grandes capos del narcotráfico en Colombia en los años 80 cuando la bonanza era la mariguanita: Carlos Ledher, hoy extraditado, fué uno de los que propuso primero lo que tú ahora... Y tiene cadena perpetua.

El capo de capos Pablo Escobar, llegó al Senado, con movimientos económicos, políticos, sociales y de gran poder, no solo quería que las drogas fueran legales, sino que ayudó a tantas personas necesitadas que su muerte fué un suceso importante en la historia de Colombia... Lo amaban los pobres y lo odiaban los ricos... Robin Hood Colombiano!.

Otros como Gonzalo Rodriguez Gacha, los Hnos, Rodriguez Orejuela, y demás personajes pintorescos que aparecieron en las escenas del narcotráfico colombiano, han pensado que sería mejor despenalizar para acabar con tantas muertes...

Pero ese no es el problema. Realmente nisiquiera es el dinero el problema, pues si has tenido la oportunidad de ver el documental que hicieron de la vida del hijo de Pablo Escobar (Sebastian Marroquín ahora), hay una frase que conmueve: "La habitación llena de dolares, y no teníamos que comer"... No es un problema económico!, es político, de poder... Y ese lo manejan por debajo.

Anónimo dijo...

Con la experiencia arrolladora, aterradora y escalofriante que vivimos en los años 80 hasta ahora, pasando por esa crisis de masacres, secuestros, terrorísmo, bombas, asesinatos a sangre fría, sicariato, pobreza, desplazamientos forzados, campos sin campesinos, y ver presidentes que los subían los grandes narcotráficantes de la historia, que no pasaba absolutamente nada alentador, puedo decirte que como van las cosas en Mexico, no se hagan ilusiones de cambios prontos, a menos que, el sistema de gobierno no se deje manipular (cosa difícil en los políticos), ni comprar (también difícil en los políticos), ni extorsionar... Pues se levantarán líderes que tomen la batuta contra el narcotráfico, pero los callarán a bala, cambiará el léxico en las calles, habrán menos estudiantes en las universidades y colegios, más pobreza y mucho más dolor... Y con el "Pancho Villa" que todo mejicano lleva por dentro, será una lucha mucho más sangrienta que la que hubo, ó hay que se yo, en Colombia, pues es un negocio tan fácil, que si las entidades del gobierno no reaccionan YA!, cuando menos te imagines estarán gobernados por un capo... Y se les meterán elefantes por las puertas, pero nadie los verá entrar, por que por lo general, todo se hace a las espaldas de los dirigentes.

No auguro problemas, ni más faltaba, Viva México!, tengo a México en mi corazón... Pero el narcotráfico es una plaga... Y lastimosamente ahora está allá... Ya pronto sabrás lo que se siente ser revisado como delincuente en los aeropuertos internacionales, y ser examinado como "coprológico" en las embajadas (sobretodo la americana)... Así como nos sentimos los colombianos que odiamos el narcotráfico, pero que aceptamos nuestra realidad con dolor.

Saludos.

PD: Yo no te olvido, aunque no llame, ni te escriba...

Anónimo dijo...

Disculpame, pero me atropelló la tecnología y publiqué dos veces la primera parte...

Ciao

LicCARPILAGO dijo...

y que tal la medida de no recibir depositos de mas de 100 mil pesos en efectivo en lo bancos... eso me parece mas que ridiculo junto con aquello de cobrar impuesto a los depositos de 20 mil pesos al mes.

interesantisima esta serie de posts... ademas de ilustrarlos con unas fotos lindisimas jajaja!!

en otros asuntos... la PD de los anonimos superiores esta que arde!!! seguramente has de haber sentido el corazon aguadito, aguadito.... jejeje

Saludos mi estimado Vic.

Anónimo dijo...

Hola Víctor soy Jimena Salas, vivo en Los Angeles y estoy iniciando una investigación sobre la escena artística de Tijuana.
Estoy leyendo un documento tuyo llamado Sociografía de los artistas de la frontera norte de México y quería preguntarte si se convirtió en un proyecto mayor porque si ese fuera el caso me interesaría mucho leerlo.
Gracias!

Anónimo dijo...

Hola Víctor te contacto por este medio porque fue la única manera que encontré.

Soy Jimena Salas vivo en Los Angeles y estoy empezando a hacer mi tesis de maestría en sociología sobre la escena artística en Tijuana.

Acabo de leer un documento tuyo llamado Sociografía de los artistas de la frontera norte de México y alli mencionas que forma parte de un proyecto mayor.

Quería saber cómo podría tener acceso a ese proyecto del que hablas porque me interesa mucho leerlo.
Gracias!
JS

Anónimo dijo...

Soy Jimena Salas de nuevo no sé si tellegó mi comentario espero que sí, te mando mi correo electrónico para podernos comunicar por allí.
jimena_se@hotmail.com

LicCARPILAGO dijo...

Saludos de nuevo mi estimado Vic.

Publique la reseña de la pelicula "El Infierno" y puse un par de links a tu blog al final de ella.

puedes checarlo dando click
<a href="http://juanceluloide.blogspot.com/>aqui</a>.
o directamente aca:
http://juanceluloide.blogspot.com/

LicCARPILAGO dijo...

Saludos de nuevo mi estimado Vic.

Publique la reseña de la pelicula "El Infierno" y puse un par de links a tu blog al final de ella.

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http://juanceluloide.blogspot.com/

Anónimo dijo...

La "Numeralia de la dimensión económica del narcotráfico" está confusa en cuanto a las ganancias por kilo de cocaína pura. No se entiende cuando los números se refieren a ganancias y cuando a costos de producción o valor de venta. Será interesante e importante tener algo más trabajado y más claro.

fambvm at gmail.com