Confirmado. Soy víctima de acoso textual.
Ya hasta me mandaron "besitos pingos" y me amenazaron con apersonarse en mi salón de clases.
Necesitaré llamar a mi abogado y pedir una cláusula de restricción.
Besitos pingos...
... es la mafufada más original que he leído.
En fin, no me queda más que resignarme y aceptarlo: soy un sex simbol virtual.
Y como diría en otras circunstancias: esto es un don, que simplemente se tiene, o no se tiene; y yo soy afortunado.