
Observen bien a este individuo.
No. No se trata de algún limosnero de Brooklyn o el Bronx. Se trata del senador estatal de Nebraska, Estados Unidos, Ernie Chambers, quien el pasado 14 de Septiembre presentó una demanda judicial en contra de Dios.
Sí, tal como se lee. Este ahora célebre senador demandó a Dios por el delito de terrorismo en contra la humanidad, ya que según él, Dios -conocido también con diversos alias- ha provocado innumerables catátrofes a lo largo de la historia, causantes de "muertes generalizadas, destrucciones y ha aterrorizado a millones y millones de habitantes de la tierra, incluido bebes inocentes, niños, ancianos y enfermos, sin ninguna distinción".
Si este tipo hubiése presentado su demanda en una agencia del Ministerio Público de la PGR, además de pitorrearse todos los presentes en su cara, lo hubiésen mandado directo y sin escalas a recluir en el hospital psiquíatrico más cercano.
Pero como la presentó en Estados Unidos, país de -aun- amplias libertades y oportunidades, en el que hasta las actrices porno pueden postularse para alcadesas de sus respectivas ciudades; pues el juez del distrito de Douglas, en Nebraska, tendrá que citar a declarar al demando o a sus defensores.
A mi francamente casi me mata de la risa esa nota. Y lo digo en sentido literal, porque mientras la leía le estaba dando un sorbo a mi café, y al no contener la risa al momento de leerla, me dio un ataque de tos bastante prolongado.
Pero supongo que no todos reaccionaron de esa manera; por tanto me pregunto, cómo habrá reaccionado Benedicto XVI que ya no la ve con las demandas de pederastia en contra de algunos sacerdotes católicos, ahora que también le han tachado al propietario de la franquicia que jugosamente explota, como terrorista...
En fin, cuestión de percepciones.
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