Mostrando las entradas con la etiqueta horoscopo suerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta horoscopo suerte. Mostrar todas las entradas

22 nov 2007

Horóscopos

Dos mil años antes del nacimiento de Cristo, que marca para Occidente -a partir de la hegemonía del cristianismo gentil durante el último tramo del imperio de Constantino- el inicio de la historia, en Babilonia se había creado un calendario lunar, con la finalidad obvia de medir el tiempo y así establecer los ciclos agrícolas.

Unos siglos más tarde, aproximadamente seiscientos años antes de Cristo, los griegos inventarón las zooidion, es decir pequeñas figuras de la zoé diakos: la rueda de la vida. La rueda, el camino de la vida, era representado como una banda circundante a una figura eclíptica por donde se desplazaban el sol y los demás planetas. A cada segmento de la banda, dividida en doce partes iguales, correspondía un zooidion que permitía observar la cercanía y posición de los planetas y los cuerpos celestes.

Muy pronto los sacerdotes griegos utilizaron los zooidion para intentar conjurar el mayor temor que la propia cultura griega se dedicó a superar desde la creación de los mitos hasta la invención de la filosofíay la tragedia: la incertidumbre en torno al destino individual de los hombres. Así que a partir de la observación de la posición de los cuerpos celestes en cada uno de los signos zodiacales nació la astrología, y con ella los horóscopos y oráculos.

Dudo mucho que la mujer que leía los horóscopos en el programa de radio que padecí de camino a la universidad, hoy por la mañana, sepa algo de aquella historia. Así como también dudo mucho que a aquellos que escuchaban con atención su sino para el día de hoy, les importara si quiera un poco saber que los horóscopos son meras tomadas de pelo, o a lo mucho, simple entretenimiento.

Aunque cada quien es libre de creer en lo que mejor le venga en gana, pienso que debería existir un mínimo ya no se diga de sentido crítico, sino de sentido común, para considerar harto sospechoso que absolutamente todos los horóscopos que se vaticinan hoy en día pecan de excesivo optimismo, cuando en su origen si bien eran reverandas mafufuadas esotéricas -como lo siguen siendo- eran tanto más sensatos, e incluían tanto posibilidades positivas como aquellas otras de plano fatalistas.

El riesgo de un horóscopo optimista, es que la decepción ante las insatisfechas y frustradas expectativas predichas es todavía mayor -como mayor es también la posibilidad de ser más infeliz y miserable de lo que se era- que aquel relacionado con una predicción sombría.

¿Por qué no existen horóscopos en lo que se diga algo así como "hoy te va a morder un perro, tu jefe te va a reprender y te va tildar de estupido; pero no te preocupes, porque mañana será un día distinto, quizá tu sino no cambie debido a que naciste con mala estrella, pero por lo menos podrás ser menos miserable que hoy. Así que ánimo y adelante"? De esa manera, en lugar de bajar la guardia, se tomarían precauciones al caminar por la calle, o pasar cerca de las puertas de rejas; o bien se llegaría más temprano a la oficina y se prepararía una buena impresión, para que el jefe, en lugar de decir "es usted un estúpido", diga "qué buen trabajador es usted". Además de que se estaría preparado para morir en cualquier momento, por aquello de la mala estrella.

Pero no. Todos los horóscopos, todos los que escuché con atención sospechosista, eran positivos, optimistas. Nadie enfermaría, ni sería despedido de su trabajo, ni sería diagnosticado con cancer en fase terminal, ni lo abandonaría su novia, esposa o amante. Todos, por lo menos el día de hoy, serían muy felices.

Pero si todos somos felices, entonces ¿por qué el mundo es una cada vez más decadente porquería? Habrá que consultar el oráculo.