23 may. 2008

Outsider

La gran ventaja que ofrecen este tipo de espacios es que permiten escribir cualquier estupidez -que puede no gustar o resultar agresiva para algunas mentes despiertas, políticamente correctas y defensoras de las buenas causas- con la total seguridad de que las posibles consecuencias no pasarán de una edípica y muy sentida mentada de madre, escrita a modo de “comentario”.

Es que por más que lo intento, nomás no consigo adaptarme al molde de la corrección.

Y no. No se trata de una actitud rebelde (porque no siga a los demás), sino de una muy irreflexiva; pues ¿quién en su sano juicio sentiría satisfacción -por no decir placer orgiástico- tan sólo por oponerse casi por deporte a absolutamente todo aquello en lo que los demás concuerdan?

Sin embargo, si los advocatus diavoli no existiesen, la vida en el planeta sería profundamente aburrida. No habría a quien aborrecer y la gente viviría sumida en una beatitud tan ñoña, que haría ver a Santa Teresa de Aviñon como una disoluta (especialmente en la escultura de Bernini).

Pero lo más grave de todo esto sería que las buenas conciencias de la intelectualité progresista y combativa, no tendrían punto de contraste, no lucirían tanto, y sus posibilidades de cautivar y seducir a las niñas bien con sus vastos conocimientos, serían casi nulas.

Así que, con resignación, asumo mi condición de vulgar y visceral provocador; con todos los costos que en simpatías eso implica. Pero, sobre todo, con la dolorosa conciencia de saber que nunca podré seducir a una chica chic… ¡joder!

La verdad es que cuando escribo no lo hago para caerle bien a alguien en particular, para llamar la atención respecto a mi originalidad, o para cautivar a las niñas bien que piensan que piensan, con mi imagen de contestatario marginal. Porque, la honestidad sea honrada, no hay a quien contestar, los márgenes hace mucho que se perdieron, y mi imagen no es precisamente la de un revolucionario de lápiz y cuaderno.

Desde luego que no faltará la mente brillante que, por razón de un grandioso ejercicio de deducción, concluya que en realidad todo esto es una pantalla para ganar unos cuantos aplausos. Pero obviando el hecho de que no me importa esa opinión, creo que dado el caso, no habría nada que responder.

La ventaja de ser outsider –ideológico- es la ausencia de cualquier indicio de compromiso o sentido del deber respecto a cualquier caterva social. De manera tal que no existe la preocupación o el esfuerzo por congraciarse con nadie.

A su vez, la ventaja de la caterva es la total y absoluta libertad de elección para, en caso de que lo que el outsider piense no lo agrade, pasar por alto lo que escribe.

Así que en este caso, me asumo como outsider. Por tanto no me interesan ni las reconvenciones amenazantes, ni las advertencias anodinas disfrazadas de comentarios.

Modestia aparte, cuando me pongo rudo siempre gano, y cuando gano me aburro.

Yo estoy acá para divertirme, no para aburrirme.

Creo que una expresión popular mexicana que se aproxima en contenido a la noción del outsider es aquella que dice “no soy monedita de oro”.

Pues bien, yo no le caigo bien a todos.

Ni me interesa.


P.S Generalmente evito dar respuesta personalizada a los comentarios rijosos o insensatos que eventualmente aparecen en este espacio. Pienso que hacerlo es darles la importancia de la que carecen.

Sin embargo, en este caso quisiera responderle al gentil visitante que sin dejar nombre en su comentario, descalificó campechanamente mi análisis acerca de su tótem, Andrés Manuel López Obrador: ¡no me chingue!

Supongo que después de la profesión u oficio por medio del cual suele ganarse la vida en este injusto sistema capitalista, impuesto y mantenido casi a la fuerza por los asquerosos cerdos burgueses del bloque en el poder que dirigen la superestructura (por si lo sospechaba, lo confirmo: estoy siendo irónico), el análisis y el activismo político son su segunda profesión. Lo felicito por eso.

No obstante, lamento informarle que en la ciencia política no tienen cabida ni el lirismo, ni la militancia fanática como fuentes de objetividad, ya no se diga para la realización de un análisis político serio que permita tomar ciertas decisiones, sino para la formulación de hipótesis y teorías para explicar fenómenos políticos como el fanatismo casi religioso de personajes abyectos, ignorantes y susceptibles de tutela, como lo es usted.

Si estuviésemos en el terreno del debate respetaría su opinión. Pero sucede que no estamos ahí. Que a diferencia de usted, que se allega de información autocomplaciente con su orientación ideológica, yo trato de mirar la realidad política desde todos los ángulos, a fin de formular explicaciones lo más cercanas a la objetividad.

Y respecto a su argucia acerca de la edad, permítame enterarlo de que si bien los años de preparación y de experiencia influyen en la capacidad de apreciación, no son factores determinantes. Usted, por ejemplo, que se asume implícitamente como una persona mayor, ha renunciado a su capacidad de autodeterminación y se ha sometido a la tutela de su líder político. Tanto, que acepta acríticamente su prédica y ha reducido a una pedestre cuestión de creencia un hecho –el resultado de la elección de Julio del 2006- que reclama el ejercicio de la inteligencia.

Así que entre usted y un niño al que se le amenaza con la aparición nocturna del “coco” en su habitación si se rehúsa a comer las verduras, no hay gran diferencia.

Usted me ha invitado a acudir a las asambleas informativas de López Obrador. Yo, en contraposición, le invito a sustituir la fe por la razón, y la descalificación por el respeto.

Una vez que lo haya hecho, entonces estaremos en las mismas condiciones para intercambiar ideas.

Por lo demás, mis pareceres suelo compartirlos sólo con mis amigos saboreando un buen cafecito. Pero usted no es mi amigo.

3 comentarios:

M.S dijo...

Doctor, usted tira a matar. Pobre tipo, lo puso como lazo de cochino. Aunque la verdad se lo merece, por andar de sabroso.

En lo personal me pareció muy puntual su análisis. De hecho la parte teórica está muy bien elaborada.

Agreguéle unas 6 o7 cuartillas más y se lo publicamos en Estudios, cómo la ve?

Bueno, ya después platicamos eso personalmente. Pero me pareció muy atinada su percepción del ambiente político.

Por ahí uno de sus comentaristas decía que sí ve en el ejército condiciones potenciales para su escisión.

Aunque respetable su percepción, pienso que habría que acercarse un poco a la estructura del ejército, a su vida interna y la forma en que ha articulado su actuación política a lo largo de estos dos gobiernos de la alternancia, para visualizar su firme institucionalidad.

Si hubo un momento en que el ejército podría haberse escindido, ése momento fue el desafuero. Pero no ocurrió así. Vega García fue muy claro en su discurso del 5 de Mayo de hace tres años, cuando dijo que el ejército se mantenía ajeno a la reyerta política y refrendaba su compromiso con las instituciones. Así que tal riesgo, pues la verdad no se ve por dónde pueda aparecer.

En fin, que al anónimo en caso de que haya regresado a ver la reacción que causó su comentario, sólo puedo decirle que nunca inicie una discusión con el Dr. Zúñiga que no pueda terminar.

Buena suerte y si sale ridiculizado, pues no se queje. Usted comenzó.

Y usted Doctor, lo veo entre semana para platicar sobre su artículo.

Cuídese y ya dejé de andar alborotando el gallinero.

Mauro

★..Fanny..★ dijo...

Totalmente cierto, no podemos caerle bien a todos!!!
Y aunque habrá personas que no logren entender al 100% los temas que tratas en tus post [como yo, debo admitirlo =( xD], ps igual, siempre es placentero leerte!!! me cultivo un poco más, me pones a pensar o investigar ^^
Quizás algún día, pueda darte buen tema de discusión! jajaja

luz dijo...

que onda contigo vic o sea escribes unas cosas bien largas y aburridas (para mi que no me gusta la politica jijiji) y luego le echas la bronca a los que te leen... no seas enojon!!!

hace mucho que no te veo pero aora que se termina el semestre igual y me echo una escapada para ir a verte a tu facu... y que onda con tu novia?? cuando te deja libre para que las que estamos en la fila tengamos esperanzas??? todavia es la doctora, verdad???

bueno vic cuidate y ya no escribas cosas que provocan... como esto...

besitos