10 may 2007

A propósito del día de las madres

En México hoy 10 de Mayo se celebra el día de las Madres. Aunque todo mundo pretende justificar esta celebración con el cuento de Anna Javis, la verdad es que el día de las madres en México fue el invento de una tienda departamental a principios del siglo XX.

Como sea, en este día tan especial no quisiera dejar pasar la oportunidad de felicitar a todas las mamacitas, como estas:




Para que vean que también soy visceral y eventualmente me dejo llevar por la concupiscencia visual. No todo en la vida es ciencia política y filosofía; también está la carne tremula, como la de estas mamis chabochotas.

8 may 2007

La ley de la igualdad

Esa mañana había sido particularmente calurosa. En el cielo, pintado de un azul majestuoso, no se divisaba nube alguna. Sin embargo, en el ambiente se percibía tal grado de humedad, que no era ninguna una osadía profética pronosticar una torrencial lluvia al caer la tarde.

Por las calvas sienes de la testa del maestro resbalaban lentamente unas delgadas gotas de sudor. En su piel cobriza se podía percibir la transpiración provocada por el intenso calor y la humedad, apenas disipada por tímidas oleadas de viento fresco que llegaban desde las lejanas montañas de levante, cubiertas en la cima por una nieve tan blanca que resplandecía con gran intensidad sobre aquel cielo profundamente azul.

A pesar de la inclemencia con la que los rayos del sol se posaban sobre su piel, el maestro conservaba en el rostro y en sus modales esa expresión de serenidad y armonía propia de quienes han logrado desapegarse a los caprichos del cuerpo.

No así el discípulo, que reflejaba en sus facciones y sus hábitos la desesperación precedente al momento de la insolación. Su amplia frente se hallaba completamente bañada en sudor y sus manos se agitaban vigorosamente en torno a sus mejillas, procurando refrescarlas en un esfuerzo más que inútil, agobiante.

Al ver su desesperación, el maestro le conminó a refrescarse en la pequeña fuente que se hallaba a un costado del jardín, cubierta por la sombra de una frondosa palmera que mantenía el agua siempre fría.

Luego de haberse mojado el rostro, el discípulo regresó donde el maestro y le preguntó:

-Maestro ¿es verdad que todos somos iguales ante la ley?

Al escuchar la pregunta el maestro suspiró con suavidad, dirigió su mirada al suelo y permaneció en silencio unos instantes. Luego de meditar la respuesta, miró al discípulo a los ojos y le dijo:

-La única ley ante la cual todos somos iguales, es la ley de la gravedad.

7 may 2007

Tunick

El día de ayer, domingo, tuvo lugar la sesión fotográfica de desnudo masivo convocada por el fotógrafo norteamericano Spencer Tunick, en el Zócalo de la Ciudad de México.

En ese espacio multiusos que mide el pulso de la vida nacional, se dieron cita 18 000 personas para posar ante la camara de Tunick sus variopintos cuerpos desprovistos de ropa.

En toda la prensa escrita del día de hoy aparecieron diversas fotografías del desnudo masivo que, según lo dicho por el equipo organizador, rompió el record de convocatoria impuesto en Barcelona con 7000 asistentes en junio del 2003.

Para algunos periodistas la concurrida respuesta a la convocatoria de Tunick en la Ciudad de México da cuenta de país un desinhibido que ha dejado atrás la mojigatería y se encamina inexorablemente hacia la libertad y la utopía del open mind world.

Detesto ser la voz disidente, pero el papel de advocatus diavoli me resulta tan natural, que hasta disfruto desempeñarlo pues, como decía mi abuela, tengo predilección por buscarle nalgas hasta a las serpientes.

Así que en esta ocasión no puedo dejar pasar la oportunidad de señalar que, en medio del jolgorio y el ambiente festivo en el que esas 18 000 personas se desnudaron, y sobre todo, en medio del festejo de la liberalidad que comienza a dibujarse en nuestra sociedad, está nuestra profunda condición de aldeanos que a la menor oportunidad presumimos logros u objetos tan nimios, que tal presunción resulta de mal gusto y demasiado provinciana.

Es como cuando esa familia ladina que siempre hay en todo barrio o colonia, sin importar el estrato social, se empeña en presumir su auto nuevo o su antena de televisión satelital en un ánimo chingativo para que los demás se enteren.

Así nos ha sucedido ahora que figuramos en un record mundial tan poco decoroso como todos los records y posiciones en los que ha logrado sobresalir nuestro país de globos y bicicletas: quinto lugar en evasión fiscal, onceavo lugar en corrupción, cuarto lugar en materia de inequidad y primerísimo lugar en encuerados por gusto; eso sí, los que se encueran casi todos los días en una de las avenidas más importantes de la ciudad para reclamar solución a un problema agrario, no cuentan. Esos son desarrapados y maolientes, además de muy folclóricos; esos están para los turistas, pero no para los fotógrafos renombrados.




Convocados por Tunick

Convocados por la miseria y la inequidad

Un último cubetazo de agua fría: no importa si 18 000 personas, entre hombres y mujeres, se desnudan para demostrar que no les da pena exhibir su cuerpo y ser políticamente correctos, si entre todos ellos, por lo menos uno, forma parte de la estadística del 60. 4 % que ha sufrido violencia familiar, o del 31.5 % de hombres que ven a las mujeres como objetos de satisfacción sexual.

Seguramente el día de ayer hubo de más uno.

P.S Ivonne: en los próximos días publicaré en este espacio mi replica a tu comentario y al comentario expresado por Ariel a propósito del post que publicaste en tu blog. Me da gusto que ambos hayan aceptado la propuesta de intercambiar percepciones en torno al fenómeno religioso.

El fin de semana recibí un forward bastante... tonto, acerca de la gramática del español. Comienzo a pensar que algunas personas quieren probar hasta dónde llega mi cortesía y buena voluntad. Qui habet aures audendi, audiat.

4 may 2007

La canción

El transporte público ofrece múltiples ventajas para quienes, aún contando con automóvil propio, preferimos cuidar de nuestra salud mental y emocional, explotando al máximo la sociopatía crónica del conductor del camión colectivo, que tiene que padecer en nuestro lugar las complicaciones diarias del tránsito vehicular, propias de una ciudad caótica y sumida en la neurosis permanente.

En lo personal sólo utilizo mi cochi cuando en mi agenda figura un asunto de fuerza mayor, impostergable e ineludible; como una fiesta en viernes por la noche, por ejemplo.

El resto del tiempo prefiero viajar en colectivo para evitar el desgaste de mi vesícula en rabietas innecesarias y aprovechar el tiempo de traslado desde mi casa a la Facultad para leer algún libro, o la edición del día del periódico que acostumbro.

No obstante, viajar en “pecera” también tiene sus riesgos; como por ejemplo, ser víctima de un asalto, dependiendo de la ruta; o de la forma suicida de conducir por parte del chofer, que de esa forma canaliza su resentimiento social.

Sin embargo, el riesgo más alto y el más permanente es el de ser víctima pasiva y estoica de los gustos musicales del neurótico y malencarado conductor, los cuales están generalmente asociados al mainstream popular: pop adolescente, oldies de oficina, cumbia de arrabal y regeton de aquelarre sexual.

De hecho, padecer las estridencias de las cumbias o de los ritmos monofónicos, sexosos, rencorosos y marasalvatruchescos del regeton, es uno de los actos de autoritarismo más descarados que se pueden presentar en una sociedad políticamente democrática. Y lo es porque con una tiranía bestial a lo Hugo Chávez, el conductor impone la regla de que “quien conduce pone la música”, sin someter a consideración de los pasajeros la conveniencia de tal o cual género o estación radiofónica.

No obstante, lo grave del asunto no esto, sino el hecho de que, de forma inconsciente y pasadas algunas horas, de pronto nos encontramos tarareando o cantando una canción que escuchamos en el camión, y que en estado totalmente consciente nos disgustaría.

Eso es precisamente lo que me ha pasado a lo largo de este día. Sin querer me lo he pasado cantando la estrofa de una canción bastante cursi que escuché hoy por la mañana de camino a la Universidad. Y bueno, debo reconocer que se trata de una balada pop bastante melosa y que la letra, con todo lo ridícula que pueda ser, también es llegadora.

La canción se llama “Todo cambió” y la interpreta un grupejo pop cualquiera, de esos de los que en un par de meses nadie se acordará, pero que actualmente está explotando provechosamente la vena dulzona y hormonosa de quienes, ilusos, creen que puede existir lo que en la letra de esa canción se describe como “el amor de mi vida”.

En fin, sería interesante analizar de forma más detenida la letra de esa y otras canciones similares, porque pareciera que en medio del escepticismo generalizado hacia el valor de los ideales, y de la propia crisis axiológica provocada por el advenimiento del nihilismo, el ideal del amor ha logrado permanecer firme.

Sin embargo eso será en otra ocasión, porque ahora mismo no me apetece; lo que me apetece ¡demonios! es seguir cantando la estrofa de esa canción:

Antes que pase más, tiempo contigo amor
Tengo que decir que eres el amor de mi vida
Antes que te ame más, escucha por favor
Déjame decir que todo te di…

Con todo, debo agradecer a mi inconsciente que no haya memorizado la canción de la “gasolina” o cualquier otra nimiedad repetitiva.

3 may 2007

La mascota de Einstein



Divagando por los inescrutables senderos de la red, encontré a la mascota del mayor genio que haya dado la humanidad en el último siglo, Albert Einstein (Stephen Hawking no cuenta porque tiene esclerósis lateral amiotrófica).
P.S Tuve oportunidad de ver algunas imagenes del debate entre Sarkozy y Royal. Qué encontronazo. Hasta parecía que estaba viendo las escenas de una disputa conyugal de viernes por la noche. Ella lo acusó de inmoral, y él le reprochó "perder los nervios", (es deci que se comportó como señora gorda histérica) y tratarlo con desprecio.
Lo único que faltó es que cerraran esa rispida disputa con una sesión de sexo salvaje reconciliatorio.
Como sea, en lo personal mis simpatías están con Ségoléne Royal.

2 may 2007

Razones

En 1978 el escritor estadounidense de origen polaco, Isaac Bashevis Singer, recibió el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo. En la ceremonia de premiación, Bashevis leyó un pequeño decálogo de razones por las cuales, desde su perspectiva, sería preferible para un escritor que sus lectores fuesen niños.

Ahora que pareciera que el universo literario se encuentra totalmente plagado de presunciones y falsa erudición, bien convendría tener en cuenta el decálogo de Bashevis para mantenerse a salvo de las tentaciones del snobismo y los clichés.

Díez razones para que un escritor prefiera que sus lectores sean niños

1. Los niños leen libros; no reseñas. Les importan un comino los críticos.

2. Los niños no leen para encontrar su identidad.

3. Los niños no leen para liberarse del complejo de culpa, para reprimir su sed de rebelión o para librarse de la alienación.

4. Los niños no necesitan a la psicología.

5. Detestan a los psicólogos.

6. Los niños no tratan de comprender a Kafka o a Joyce.

7. Los niños todavía creen en Dios, en la familia, los ángeles, el diablo, las brujas, los duendes, la lógica, la claridad, la puntuación y otras cosas pasadas de moda.

8. Les encantan las historias interesantes, sin comentarios, guías o notas al pie de página.

9. Cuando un libro es aburrido, los niños bostezan abiertamente, sin vergüenza y sin temor a la autoridad.

10. No esperan que su querido autor redima a la humanidad. Jóvenes como son, saben que eso no está en su poder. Sólo los adultos tienen esas ilusiones infantiles.

Isaac Bashevis Singer.


P.S. El fin de semana, deambulando por los puestos de “pulgas” (cosas viejas y usadas) encontré un disco doble de un trío chileno de jazz, comandado por Ángel Parra. El disco se llama “La hora feliz” y está de poca abuela, fabuloso, genial, extraordinario!

1 may 2007

Vértigo

A punto de que el tigre clavara sus enormes colmillos en su pierna, para arrancarle un enorme pedazo, el discípulo sintió que la mano del maestro tocaba su hombro. Una voz modulada, elegante y pausada lo sacó abruptamente del mundo onírico con la orden de que despertáse.

Aun somnoliento, el discípulo preguntó al maestro por qué le había despertado tan de madrugada. El maestro respondió:

-Te he despertado porque es preciso que aprendas esto que a continuación voy a decirte. Es una suerte de revelación que me ha venido de subito a la mente mientras intentaba dormir.-

-Maestro, sea lo que sea, seguro podrá decirmelo mañana, a la luz del día cuando mi espíritu se encuentre totalmente despierto- reviró el discípulo con un ligero tono de reproche en la voz. Sin embargo el maestro le atajó la sugerencia con un movimiento de la mano derecha, y dijo:

-Escucha esto: la muerte es el vértigo que nunca se vuelve a vivir.-
Con una expresión de sorpresa y enojo en el rostro, el discípulo inquirió:

-¿Y para escuchar esa mamada me ha despertado?-