25 jul. 2010

Dante Gebel y el cristianismo de diván; a propósito de los momentos depresivos.

Me enteré de la existencia de Dante Gebel, predicador protestante de nacionalidad argentina y ascendencia alemana, durante una plática sobre ecumenismo que sostuve con un amigo que pertenece a una orden religiosa católica.

En esa ocasión charlábamos sobre los puntos en común existentes entre las diversas confesiones cristianas y de la necesidad de que éstas fomentaran la comprensión mutua.  Fue en este momento cuando salió a colación el nombre de Dante Gebel, de quien mi amigo dijo que era tan bueno interpretando y comunicando el mensaje cristiano, que el único defecto que tenía era ser protestante.

Poco tiempo después, mientras hacía zapping en el televisor dí con “Enlace TBN”, un canal cristiano que al parecer tiene amplia penetración en América Latina; lo que me llamó la atención de ese canal era el tipo que aparecía a cuadro, detrás de un atril de acetato transparente. Ataviado con una camisa blanca y una chamarra de piel negra, el hombre en cuestión hacía un chiste con un inconfundible acento argentino –porque el acento de los argentinos es inconfundible- sobre Abraham durante la noche previa al sacrificio de su hijo Isaac.

 
Dante Gebel

Después del chiste comenzó a hablar de los momentos difíciles que las personas tenemos que afrontar durante diversas etapas de nuestras respectivas vidas, e incluso relató una experiencia personal que bien podía ser la experiencia de cualquiera de las decenas de personas que lo escuchaban en el auditorio desde el que se transmitía su prédica, o de las miles de personas que la seguíamos por televisión.

En lo personal nunca he sido proclive a buscar orientación o respuestas –si es que tales pudiera haberlas- a las vicisitudes del vivir cotidiano en los textos religiosos; primero porque los encuentro terriblemente aburridos y segundo, porque siempre les doy una interpretación literal, según la cual poco o nada podrían decirme los salmos del rey David o los atávicos consejos del Eclesiastés. Si acaso el único libro que encuentro interesante y hasta divertido es el de Job, porque no cualquiera en el tiempo que fue escrito se atrevía a plantarle la cara al siempre irascible dios judío.

Así pues, obviando la parte de hermenéutica bíblica presente en la prédica de Dante Gebel, resulta interesante observar desde una perspectiva secular, la forma en que aborda diversos temas relacionados con la vida común y los momentos de desafío que en ocasiones tenemos  que encarar las personas para ir formando nuestro temperamento.

Hace poco veía en YouTube una de sus charlas, a la que puso por nombre “Esto también pasará”, para referirse precisamente a los momentos difíciles y la forma de hacerles frente mediante un examen de conciencia, pero no al estilo religioso, sino más bien psicológico; es decir, a través de una reflexión sobre el posible momento de quiebre que nos condujo a un estado de desánimo y depresión, aunque para hacerlo, el propio Gebel echó mano de un pasaje del libro del profeta Eliseo, en el cual se narra que cierto día se encontraba un grupo de hombres leñando algunos troncos, cuando repentinamente a uno de ellos se le zafó el hacha del mango y voló por los aires para extraviarse entre la maleza. El hombre muy preocupado porque el hacha era prestada, le dice a Eliseo que la ha perdido; el profeta le pide que le indique el lugar dónde ésta pudo haber caído y justo donde el hombre señala, el profeta lanza un palo que a los pocos instantes aparece flotando con el hacha incrustada. 

La metáfora es muy clara: es preciso identificar el punto de inflexión.

Saber dónde se cayó el hacha es buscar ese momento de separación, rechazo, desengaño, desilusión, etcétera, que nos quitó las ganas de vivir con entusiasmo aun a sabiendas de que al final no saldremos vivos.  

En estos días, no sé si por efectos del miserable clima que ha prevalecido en la Ciudad de México, por moda o por circunstancias meramente contingentes, algunas personas de mi entorno inmediato han perdido su hacha.

Desde luego que cada quien afronta a su manera su momento de quiebre, pero me sorprende la falta de entereza o esa suerte de nihilismo individual que comienza a percibirse como una conducta y una actitud convencional -como si lo emo hubiera llegado para quedarse- entre las personas. Simplemente se niegan a buscar o no creen en la posibilidad de encontrar una salida a su situación.      

Hacer ese examen de conciencia para identificar el bache que descarriló el curso de nuestra vida siempre resulta difícil, porque implica enfrentarse a los recuerdos, a los miedos, a las tristezas, a los resentimientos. Pero no hacerlo es mucho peor; es tanto como ir arrastrando un una bola de hierro atada a uno de los tobillos, que con el paso del tiempo se va a haciendo más pesada y difícil de mover hasta que llega un momento en el que nos paraliza por completo.

En fin, que quitándole la parte confesional, la prédica de Dante Gebel puede resultar motivamente, sobre todo porque en un espíritu genuinamente protestante traslada la posibilidad de la “salvación” –o de trascender personalmente, para emplear palabras profanas- a la esfera individual; se trata de una responsabilidad personal. A diferencia del cristianismo católico, en el que entre más y más se sufra, mayores serán las posibilidades de ser recompensado por Dios en la vida futura, en el cristianismo protestante de Gebel la recompensa comienza en la vida terrenal, pero depende de cada quién, de sus acciones, sus actitudes y sobre todo de su disposición a recibirla. Por eso es preciso saber dónde se cayó el hacha, porque al hacerlo se adquiere madurez y temperamento para todo lo demás que venga, sea bueno o sea malo. 

10 comentarios:

Malinata dijo...

Ay hijito de mi vida. Hasta parece que no has aprendido nada de las enseñanzas que tu madre te ha transmitido con respecto a los apegos, a la felicidad de uno y perene, a esto de no aferrarse y simplemente disfrutar ahhh pero qué niño tan que no me hace caso caray.
Como bien sabes no tengo religión pero si algo de fe, pero en mi misma jijiji, así es que encuentro tu descripción del santo patrón de las causas perdidas, Dante Gebel como la de la última cocaloca en el desierto y creo que nada más alejado de la realidad porque ya hay muchos y muchas como él, ahí tienes a Bucay, a René Mey (con sus debidas reservas por supuesto), a Paulina Weber, y hasta al semiótico Alfonso Ruiz, que cada uno desde su especialidad y desde su defensa de los y las infelices, nos dal la clave de todo... DESPRÉNDETE, SE TU, VE PARA DENTRO, ÁMATE INTENSAMENTE...
y no crees que de ahí derivan todos los males de la infelicidad?
Queremos que todo nos llegue de fuera y cuando lo tenemos, resulta que no era como lo queríamos pero como tanto pedimos por ello, nos enfrascamos en relaciones que nos destruyen porque como bien dicen "peor es chile y agua lejos".
Y qué crees, que no. Yo siempre he dicho que en la vida no me gusta NADA QUE DUELA, y es en este sentido en que puedo estar relativamente bien en una relación, pero cuando ya hay lágrimas, adios. Porque el sufrir es una pérdida de tiempo y un desperdicio que no deja ver la otra parte, la de la felicidad, la de la libertad, la de ser y hacer lo que uno quiere por supuesto con el debido respeto hacia nuestros semejantes, pero la neta y como estilo de vida tu me has visto, soy feliz, libre y soberana de mi misma.
Es rico amar, también sentirse correspondido pero creo que intentamos tanto enamorarnos de quien no nos corresponde o de alguien que más o menos se adapta a nuestras necesidades, que a veces entregamos más de lo que debemos y es ahí en donde se comienza a partir todo por la mitad.
¿O no estás de acuerdo? Si no valóralo, a la hora de poner los pros enfrentados a los contras para donde se cargó tu balanza?
Lo bueno es que borron y cuenta nueva y ya aprendiste que es bueno el desprendimiento y que cuando dejas y te alejas "No pasa nada", porque eres exactamente el mismo y sigues siendo tan valioso como siempre.
En fin, a estas alturas ya no se si hablo de tu texto, de mi historia personal o de la tuya o de la de todos los que nos rodean, porque el que no haya sufrido una pérdida, que arroje el primer kleenex moqueado jajaja.
En fin, ya dejémonos de trivialidades y la invitación está en pie para que te descuelgues a las clases ehhhh, que se me olvidó comentarte, también hay los sábados y esto mi querido hijo mio, es lo verdaderamente importante, gastar el cuerpo hasta que se canse jijijiji ;)

Lupita Vázquez Fabela dijo...

Vaya, de lo que se pierde una cuando se aleja de las compus en vacaciones. MUCHAS ENTRADAS. Ésta me parece interesante... saber el origen del problema. No siempre es una acción agradable, y menos cuando se reconocen debilidades propias, pero siempre es la mejor opción, por la metáfora de la bola de hierro.

Me da gusto que no abandone su blog, y que tampoco pierda su estilo tan nice.


Su asidua lectora
Guadalupe Vásquez F.

LicCARPILAGO dijo...

parece que no, pero el break point es siempre muy facil de hallar. Lo que se torna dificil es reconocer el error... porque ese error invariablemente recae en los hombros propios.


y te falto concluir el post con un muy sarcastico y ad hoc amen.

a.K. o.M. dijo...

Sorprendente! Jamás imagine un post como este entre los tuyo.

Me gustó.
Ahora iré a buscar dónde se me cayó mi hacha :)

Anónimo dijo...

me parece que pura habladuria, no me parecio lo suficientemente coherente o bueno lo ue escribio ud...me parece que realmente sus informaciones y cosas estan en completamente equibocadas----mas bn ocupese en lo suyo y deje de blasfemar!

Anónimo dijo...

Tienes fe en ti misma ? crees que eres la supremacía de la evolución ? pues déjame decirte que solamente eres una cualquiera

Anónimo dijo...

zapatero a tu zapato... como diría Don Quijote "“Deja que LOS PERROS ladren Sancho amigo, es señal que vamos pasando.” no tengo idea de quien es el señor que escribió este post pero si sé que es el Dios de Israel que puede hacerte comer tierra y bajarte de la nube donde crees que estas, y con respecto a Dante Gebel; ya quisieras tener la elocuencia que tiene este tipo para tener una audiencia como esta.

eres muy bueno diciendo cosas, te reto a que publiques mi post

PD: podrás ser muy inteligente, pero a distancia se nota que no tienes sabiduría, porque esa solamente Dios la da, y creo que contigo te quedo debiendo jijiji

Anónimo dijo...

exelente post...te felicito amigo..muchas felicidades espero mas post asi..animo amigo

Anónimo dijo...

Sólo mira como defiendes a un humano cualquiera con un coeficiente meramente normal como el de Dante Gebel, solo demuestras tu hermetismo ante la opinión de alguien que expresa su punto de vista, es un argumento lastimero el que sostienes :v

Anónimo dijo...

Sólo mira como usas a tu Dios para demostrar ira ante la opinión de alguien si se supone es un Dios de Paz como haría este considerado super intelecto para hacer comer tierra al joven que pública su post pobre ignorante religioso :v