7 oct. 2008

Olvido

Es terrible, lo sé. He dejado en el olvido este espacio de naderías y asuntos sin importancia. Sin embargo no se trata de una acción deliberada, sino de falta de tiempo. Estoy tan hasta el keke de trabajo, que hasta sueño que estoy en la oficina sacando los pendientes del día. Esa es la razón por la que no he escrito tan a menudo como antes, cuando era un felíz profesor universitario que se la pasaba jugando solitario en su cubículo, simulando trabajar en algún proyecto de investigación.

Por cierto, que me voy a presentar en el Congreso Nacional de Ciencia Política y Administración Pública, a celebrarse en la Universidad Autónoma de Querétaro, que dicho sea de paso, no sabía que enseñara ambas carreras. El día y la hora en que presentaré mi ponencia "Democratización, realineamiento partidista y crisis de los partidos en México. Apuntes para el análisis" (créanme, el nombre es más largo que el contenido), no pudieron ser los más horribles: el sábado 18 de Octubre, a las 10 de la mañana. O sea, nadie irá. Todos estarán padeciendo la resaca de la fiesta de bienvenida de la noche anterior. Y para colmo me tocó compartir mesa con unos tipos que sabe Dios quienes serán; quesque son profesores de la UAQ.
En fin, que como se trata de un compromiso que había adquirido desde antes de dejar la Facultad, pues tengo que cumplirlo. Y viendólo por el lado amable, a nadie le va mal ir un fin de semana a Querétaro. Así que dejo aquí la invitación, para quienes tengan ánimos para ir a escuchar cosas aburridas, expresadas por politólogos igualmente aburridos, como yo.
Por otra parte, la verdad es que he dejado pasar mucho temas, precisamente por falta de tiempo. Quiero comentar acerca de la crisis financiera de Estados Unidos, que en esta ocasión no nos toma mal parados; del contexto en el que se da y de cómo el racismo de los norteamericanos continúa a flor de piel, pues si el candidato democráta no fuera un negro (ése es el color de su piel, y por tanto negro es una descripción, no un insulto; si fuera morado, le diría morado), es casi seguro que estaría en la estratósfera de las preferencias electorales. Pero como sí lo es, entonces McCain y la guapa edecán que escogió como candidata a la Vicepresidencia siguen en la batalla.
Otro tema interesante es el infantilismo del izquierdismo mexicano. Aunque no me crean tan original, el término lo tomé prestado del aguerrido y olvidado Lenin, que escribió un textito que se llama precisamente "Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo".
El infantislismo es básicamente una tara mental de los izquierdosos sesentayocheros, que se creen la neta del planeta y la one and only generación que hizo algo por este país, y a todos los demás nos tachan de güevones, valemadres y apáticos.
Sólo que a ellos se les olvida que tuvieron la maldita buena suerte de haber nacido y crecido en la única época de bienestar que ha sido capaz de generar este país de globos y bicicletas; y que en esos momentos no importaba cuán pendejo pudiera ser alguien, porque si tenía un título universitario la vida le era más fácil.
Lo curioso del caso es que muchos pendejos de aquellos entonces no aprovecharon la oportunidad y aún ahora, con todo y bastón, continúan marchando cada 2 de Octubre, viviendo de colectas y de dádivas de organismos culturales y ONG's.
En fin, que el tiempo me apremia. Así que hasta aquí llego. Un saludo para quienes aún siguen visitando esta pagina de fruslerías derechosas, o más bien, ambidiestrosas.

2 comentarios:

elisa dijo...

En el sector privado si que te hacen desquitar cada peso de tu sueldo, así que hay que llevar el cumplimiento del deber hasta el sacrificio y más allá.
En la medida de lo posible, ojalá puedas seguir manteniendo este espacio que tanto me gusta.
Saludos
Elisa.

Anónimo dijo...

guapa edecan... que mamon eres