9 ene. 2009

Corrección política ó humanismo


Hoy por la mañana escuchaba a un comentarista en un noticiario de la televisión decir que las personas que sienten indignación ante los infames ataques cometidos por el ejército israelí, en contra de la población palestina, están desinformadas y sólo conocen una parte muy pequeña del conflicto, que es precisamente la que los medios han difundido en las últimas semanas.

Decía también que por corrección política era común adherirse a la desinformada opinión que condenaba las acciones bélicas de los judíos, que sólo se defendían de los ataques perpetrados por Hamas, cuyo objetivo principal es la destrucción del Estado hebreo.

No sé hasta qué punto sea corrección política o un mínimo de humanismo sentir impotencia e indignación ante una ofensiva militar que es a todas luces atroz, tanto en sus acciones como en su objetivo final, que no es la neutralización de la capacidad de fuego de Hamas, sino el exterminio sistemático de la población palestina, bajo el ambiguo argumento de la lucha contra el terrorismo. Y en esto hay que ser muy claros. No se trata de una hipótesis subjetiva e ideológica. La lógica del gobernante partido Likud es que una reducción sustancial de la población palestina, supone una reducción sustancial del potencial terrorista y de la vulnerabilidad a su seguridad nacional.

El problema es que a eso se le llama genocidio y es un crimen que debería de ser denunciado y castigado.

Cierto, Hamas y Al Fatah, aunque con diferencias entre sí, mantienen una posición irreductible respecto al Estado israelí, pero cierto es también que con la clase gobernante hebrea difícilmente se podrá iniciar una ruta de negociaciones que conduzcan a una eventual salida temporal, o por lo menos a un impasse relativamente pacífico.

Mientras tanto es bastante estúpido señalar que la muerte de niños y mujeres a causa de la ofensiva en la Franja de Gaza están justificados como la última medida de un Estado benevolente y pacífico como Israel, porque no es verdad.

Aunque habría que diferenciar entre la clase política hebrea y el resto de la sociedad judía; así como entre los militantes de Hamas y Al Fatah, y el resto de la población palestina. La violencia, el resentimiento, el odio y la confrontación son alentadas por elites políticas y religiosas, mas no por la totalidad de los habitantes de un lado y del otro, que son víctimas involuntarias del fanatismo y la intransigencia.

Finalmente habría que considerar la especie de impunidad con la que actúa Israel, fundada en dos factores: el primero es el temor a ser políticamente incorrecto, aquí sí, al criticar a los judíos y repudiarlos por sus acciones bélicas, porque todavía permanece la idea del antisemitismo; y el segundo es el apoyo de la clase política norteamericana, cuyo rancio ascetismo protestante la acerca ideológicamente a la idea del pueblo elegido de Dios.

Mientras eso no cambie, y todo parece indicar que no lo hará en el mediano plazo, la impunidad de la clase política judía y el despliegue de su política imperialista en la región del Medio Oriente habrán de permanecer intactas.

7 comentarios:

ELENY LENFENT dijo...

Te apoyo, en todo lo que tu blog manifiesta y sabes que es lo peor del asunto que para acabar de joder, es obvia la desinformación y además de todo ello, estoy segura de que te encuentras bien enterado de la manifestación que se dió el día de hoy en el DF, en el que la comunidad judia y algunos de sus amigos, según dicen para solicitar la paz, más burla no puede ser.

Por otro lado como lo mencionas el holocausto ya fue y si anteriormente los judíos eran detestados por su poderío económico y nombrarse a si mismos la raza elegida, ahora se estan haciendo odiar con justa razón.

Efectivamente a las cosas, hay que llamarlas por su nombre y los que fueron víctimas, son ahora victimarios y en Derecho Internacional, a ese crimen, no hay otra forma de nombrarlo, más que GENOCIDIO.

LicCARPILAGO dijo...

Los comunicados Israelies difundidos por los medios se han convertido en un vórtice de entropía donde su mensaje es mas que claro: lesa humanidad, no nos importa.

manijeh dijo...

Coincido con Eleny y contigo, nada justifica lo que está ocurriendo ahora. Para ninguno de los dos bandos, en mi opinión. Leí un artículo que decía algo como lo que tu escuchaste en la radio pero no logré entender (gracias a Dios) los argumentos que ahí se presentaban. De nuevo, nada justifica el matar a civiles inocentes.

Como estás? Un saludote para ti y feliz año nuevo!

Anónimo dijo...

Tu conoces en parte, mi posición frente al conflicto, y honestamente como protestante, "debo" estar de parte de Israel, pero como ser humano pensante, inteligente y con algo de criterio, pues creo que los palestinos, los inocentes, me refiero a mujeres y niños y algunos hombres que nada tienen que ver con la guerra, pues no tienen la culpa y no merecen ser castigados así...

Sin embargo, reitero que esta guerra no la podemos analizar como analizamos el conflicto entre Irán y EE.UU, ni mucho menos como miramos la guerra entre guerrillas y gobiernos en América. Ésto es un problema religioso, de "honor", de"orgullo", de "sangre", vá más allá de cualquier pensamiento "políticamente correcto ó incorrecto", pues vá más allá de la propia política.

Analiza el trasfondo religioso e histórico, y obviamente siempre los palestinos tendrán la razón ante el resto de la humanidad, pero acaso ¿Dios no fué quien los mandó a la guerra?... Y con Dios, ¿Quién pelea?!!!.

Y lo verdaderamente irónico del caso, es que en América tenemos creencias fuertes en el mismo Dios de Israel, por ende, ¿no tendríamos también que apoyarlos?, (yo pienso que no en todo lo que hacen, obviamente para salvación nuestra tenemos libre albedrío), en todo caso es una guerra profetizada, y la misma profecía predijo el final de la misma...

Repito, haz el análisis desde un punto religioso, teológico y ayúdanos a entender, a tus fieles lectores, ¿qué forros pasa en la Franja de Gaza?!.

Saludos,

Paola

VITOCHAS dijo...

Estimada Paola, respeto tu opinión, pero me parece desproporcionada en exceso.

Por supuesto que los conflictos pueden estar animados por conceptos y discursos religiosos; pero éstos en el fondo son sólo un recubrimiento ideológico para la causa esencial, que es la acumulación de poder.

Un conflicto como lo es el arabe-israelí tiene la particularidad de estar animado por causas ideológicas relacionadas con narrativas religiosas mutuamente irreductibles. Es la versión posmoderna (aunque el término "posmodernidad" en lo personal no me gusta)de las guerras religiosas de la Edad Media. Lo cual me hace recordar un texto de Aseem Prakash que leí hace algún tiempo: "Neomedievalism and the postmodern digitial world".

Pero incluso desde la perspectiva religiosa me parece demasiado simple tu argumento. Pasas por alto el hecho de que para el cristianismo es precisamente Cristo Jesús el camino para acceder al Dios Padre, mientras que para los judíos no puede existir tal intermediación porque para ellos el Mesías aun no ha llegado, con todo y que Ariel Sharon les quiera hacer creer que sí; mientras que, por el lado de los musulmanes, Cristo es reconocido y respetado como un profeta...

... en fin, que me parece muy simple e irresponsable suponer que tan sólo por compartir una misma raíz ideológica (porque la religión en el fondo es eso), o cultural, debamos solidarizarnos con quienes cometen actos atroces.

En lo personal tengo muy clara la diferencia entre el Estado israelí y los judíos de a pie, ésos que viven angustiados porque en cualquier momento podrían morir víctimas de un atentado, y con el Estado israelí no podría sentir solidaridad alguna, aunque comprendo como profesional en el estudio de la política, los argumentos que sustentan su ofensiva.

Después de todo, no por ser latinoamericano debo sentirme solidario con los seguidores de Hugo Chávez o Daniel Ortega, o hasta tu Presidente, que está en las antípodas ideológicas.

La conciencia de la libertad permite precisamente la autonomía de la voluntad. Eso es lo que todos deberíamos de saber.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo en eso, y creo que no entendiste muy bien mi mensaje: solo dale a tu idea un punto de vista religioso para hacerlo más amplio y poder entender la raíz de tantos conflictos. Sin embargo, era solo mi opinión, y muchas gracias por tu respuesta.

Y sí, también tienes razón en que Cristo es para los Judios y para los musulmanes un simple profeta, pero es que no es Jesucristo el eje del conflicto religioso entre ellos. Son hermanos, por eso hablé de que esto tiene una raíz de "sangre", son vecinos peleándo por el patio de la casa, por una razón netamente histórica que tiene su afinidad religiosa, política y cultural.

Con cariño,

Paola

Anónimo dijo...

Ah!!!... Y ahora sí puedes hablar de Uribe todo lo que quieras... Ya salió de mis afectos!.