25 jun. 2009

En defensa de la política IV de V

Respecto al llamado a anular el voto, el PRI se beneficia porque independientemente del éxito o fracaso de sus campañas electorales o de cuán malos o buenos sean sus candidatos, cuentan con una base estable de electores, que pase lo que pase y llueva, truene o relampaguee, invariablemente acudirán a votar.

De manera que si en una determinada casilla de una zona tradicionalmente priísta se contabilizan mil votos emitidos, de los cuales 900 son nulos, el candidato priísta ganaría en ésa casilla sólo con cien votos. Y tómenla electores idiotas que fueron a anular sus boletas, porque sólo 100 de sus vecinos decidieron por ustedes.

En el caso del PAN sucede algo similar, pues la mayoría quienes promueven el voto nulo tienen mucho más afinidad ideológica hacia este partido, cuyos liderazgos y gobernantes piensan que primero hay que generar orden y seguridad pública, para que después estas dos condiciones por si mismas generen el desarrollo que haga posible superar la pobreza, cuando es en realidad ésta última la que orilla a algunos sectores sociales a buscar oportunidades de sobrevivencia en actividades criminales, alimentando así las fuentes de inestabilidad social e inseguridad pública.

Y no se trata de victimizar a los pobres pobres -como lo hace la izquierda timorata del PRD, PT y demás siglas- que, obligados por el hambre, tienen que sembrar o vender drogas o “cocinar” en tambos de aceite a criminales del bando contrario. No. Los pobres al igual que los no pobres son cabrones, egoístas y competitivos. Es algo que se explica por los valores sociales prevalecientes en la cultura occidental; sólo que a diferencia de los pobres de otros países donde sí existen estructuras de oportunidad y movilidad social eficientes, en las que ésos valores permiten que al cabo de un tiempo un pobre con ganas de superarse pueda tener una casa, un auto y salir a comer a restaurantes tipo bufet todos los viernes, como sucede con los migrantes mexicanos que llegan a los Estados Unidos (cierto, ahora la situación es difícil, pero ahí en EU existen las condiciones reales para la prosperidad que aquí no existen, y como se trata de un tema que da para muchas otras tantas líneas, lo dejo para otra ocasión), en México los orillan a meterse zancadillas entre ellos mismos.

Muchos de los promotores del voto nulo sufragaron en las dos elecciones presidenciales anteriores por el PAN. Pero como dicho partido no ha sido tan eficiente en el cumplimiento de la demanda de orden y seguridad, ahora esos personajes y agrupaciones han optado por presionarlo mediante la amenaza de anular el voto, empleando para ello el descontento de muchos ingenuos intelectuales y académicos que nunca salen de sus cubículos, en sus universidades nice donde estudian las nuevas generaciones derechosas, así como el descontento de amplios sectores de la población para los cuales, independientemente de la situación, siempre todo estará mal, los políticos serán corruptos y la vida siempre será difícil.

Cuando estos sectores acudan a anular el voto, inconcientemente estarán apoyando a esos grupos cuyos intereses ni siquiera comparten; pero todo sea por estar a la moda.

2 comentarios:

LicCARPILAGO dijo...

diria mi agüelita: ya se comieron los nopales con espinas al rato con todo y baba van a estar chillando.

Anónimo dijo...

Con tantas Defensas... Quién pelea?!!!... QUE VIVA EL VOTO NULO!!!... jajaja.

Abrazos,

Paola