13 feb. 2007

De la intransigencia

Realmente admirable la intransigencia de algunos espíritus pequeños que guíados por la estulticia y la carencia de valor ético se esconden en los anónimos para criticar mi estilo literario.

No sé por qué tengo la insana sospecha de que esos arranques de ira se deben a cierta opinión que expresé en otro espacio acerca de un pintoresco ejemplar de la fauna política nacional.

Como sea, lo importante es precisamente no coartar la libertad de expresión. Si aquellas voces anónimas tuvieron a bien venir a este humilde reducto de estupideces sin sentido a vertir una opinión, quiero hacer de su conocimiento que si algo aprendí en esa institución vetusta, rojilla y revoltosa que es la UNAM, por cierto, la única universidad que hay en México, es que la risa es una expresión concreta de la tolerancia. Y cuando leí sus comentarios los toleré a montones.

No es ni oportuno ni valedero ofrecer aquí una semblanza de mi trayectoría académica. Este lugar es un divertimento y nada más.

Lo único que pido parafraseando a Savater es que me disculpen los ortodoxos de la sinrazón, la visceralidad y la estupidez, por no ser devoto de sus creencias.

Un saludo.

1 comentario:

Yoryiboy dijo...

Pues que extraño, digo, ni siquera a mí me afectaron los comentarios y eso que Artemisa es mi novia en la realidad realística del mundo mundial. No vale la pena dedicar mucho tiempo, espacio o esfuerzo a gente que a veces hace críticas vacías, si tuvieran por lo menos un cierto fondo de argumentación, pues todavía. En fin, tanto Artemisa como yo vamos saliendo de un episodio ridículo de acoso por internet, así que te diría que ni te preocupes.

En fin, me gustan las referencias a textos que he visto por aquí, Gog de Papini es uno de mis libros favoritos, y me gusta tu estilo literario, tal vez sí, con un toque rimbombante y sublime, pero lo mismo se dice de mí cuando me pongo a escribir en plan "serio", eso siempre causa un movimiento en las inseguridades de personas con carencias analíticas o intelectuales que aprovechan el anonimato de la WWW para desquitar sus frustraciones. No hay falla pues, ni te malviajes.